Vitaminas, probióticos y suplementos de farmacia
Un complemento alimenticio tiene sentido cuando la dieta o la situación no cubren lo que necesitas: poca exposición al sol, embarazo, una dieta muy restrictiva o un déficit confirmado. No sustituye una alimentación variada. Elige por el nutriente y la cantidad, respeta la dosis diaria del envase y consulta antes si tomas medicación.
Por necesidad
¿Necesito tomar un complemento?
Una dieta variada cubre lo que necesita la mayoría de las personas. Puede hacer falta un complemento en situaciones como estas:
- Poca exposición al sol, sobre todo en otoño e invierno o en personas mayores (vitamina D).
- Embarazo o búsqueda de embarazo (ácido fólico, en la dosis que indique tu médico o matrona).
- Dietas veganas o muy restrictivas (por ejemplo, vitamina B12).
- Un déficit confirmado en un análisis (hierro, vitamina D o B12).
Si no estás en ninguna de estas situaciones, pregunta antes de comprar «por si acaso».
¿Qué hace cada vitamina o mineral?
Estas son algunas de las declaraciones autorizadas en la Unión Europea para los nutrientes que más se buscan. Solo valen si el producto aporta al menos la cantidad mínima que fija la normativa:
- Vitamina D: contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
- Vitamina C: contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a disminuir el cansancio y la fatiga.
- Zinc: contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- Magnesio: contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga y al funcionamiento normal del sistema nervioso.
- Hierro: contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
Ninguna de ellas significa que el complemento prevenga o cure una enfermedad.
¿Cómo elijo y tomo un probiótico?
Los probióticos se eligen por la cepa exacta (género, especie y código de cepa), por la cantidad de microorganismos por dosis (UFC) y por cómo se conservan. Hoy no hay ninguna declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea para los probióticos, así que fíjate en lo que puedes comprobar en el envase.
Si lo tomas durante un tratamiento antibiótico, sepáralo al menos dos horas y sigue el envase. Consulta antes si tienes las defensas bajas o una enfermedad grave.
¿Qué puedo hacer para dormir mejor?
Primero, los hábitos: horarios regulares, luz natural por la mañana, menos pantallas y menos cafeína por la tarde, y un dormitorio oscuro y fresco. La melatonina contribuye a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño; el efecto se obtiene con 1 mg tomado poco antes de acostarse. El magnesio no es un tratamiento para el insomnio. Si duermes mal durante semanas, consulta a tu médico.
¿Cómo leo la etiqueta de un complemento?
- La cantidad de cada nutriente por dosis diaria y su porcentaje del valor de referencia (VRN).
- La dosis diaria recomendada y cómo tomarlo.
- Las advertencias obligatorias: no superar la dosis diaria expresamente recomendada, no usarlo como sustituto de una dieta equilibrada y mantenerlo fuera del alcance de los niños.
- Los alérgenos y, si las hay, las advertencias para embarazo, lactancia o niños.
¿Puedo combinar complementos o tomarlos con medicación?
Revisa la composición de todo lo que tomas para no duplicar nutrientes, sobre todo las vitaminas A y D, el hierro, el zinc y el selenio. Algunos complementos interaccionan con medicamentos: el hierro y el calcio pueden reducir la absorción de algunos fármacos, y la levadura roja de arroz no debe combinarse con estatinas sin supervisión médica. Si tomas medicación habitual, estás embarazada o tienes una enfermedad crónica, consulta antes de empezar.
Fuentes
- Reglamento (UE) 432/2012: lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas.
- EFSA: valores dietéticos de referencia y niveles máximos tolerables de vitaminas y minerales.
- AESAN: información sobre complementos alimenticios.
- Real Decreto 1487/2009, relativo a los complementos alimenticios (BOE).
- MedlinePlus: vitaminas, probióticos y melatonina.
Preguntas frecuentes
Antes de comprar
Por lo general, no: una dieta variada cubre lo que necesita la mayoría de las personas. Puede hacer falta en situaciones concretas, como el embarazo, una dieta vegana o un déficit confirmado en un análisis. Tu médico o farmacéutico te ayuda a valorarlo.
Depende del producto: el envase indica si va con comida o en ayunas. Si tomas antibiótico, sepáralos al menos dos horas. Respeta la dosis y la duración que indica el fabricante o tu farmacéutico.
Respeta la dosis del envase y no superes la cantidad diaria recomendada. Consulta con tu médico o farmacéutico antes de tomarla si tomas otros medicamentos, estás embarazada o tienes una enfermedad crónica, y evita conducir si notas somnolencia.


